Lo mediocre es fácil de manejar.

Vivimos en un mundo rápido, a veces impaciente,  avanzado en unas cosas, bastante relentizado en otras y de momentos sin precedente, unos más o menos críticos u adversos, entrelazados y sumergidos por una constante globalización que arrasa sin reservas, de forma  implacable.               Por otra parte,  a mi modo de ver,  también nos está " invadiendo " una clara ploriferación de lo igual,  de más de lo mismo, de aquello convenido, de una forma teledirigida y en pro de lo masivo.                     Todo ello, bien organizado y controlado a  través de una especie de cierta tiranía anónima, de un manejo soterrado por las "grandes empresas, medios y sus plataformas " movidos por el mero negocio_ dinero_ esparciendo una purrela de mediocridad en bastantes contenidos. Esto puede ser aplicable, bajo mi opinión, a variados ámbitos creativos y culturales que uno se pueda imaginar. _ Por ejemplo, en algunas productoras de cine, en series, también en el mundo musical con un prototipo único de cantantes de moda / productos o en programas de Tv,  etc_.  

A mi entender, no todo lo que sale en los medios convencionales, se publicita a todo gas, se vende o se promociona a todas horas es que sea lo mejor, o tenga calidad.... quizás, sea por algún beneficio, interés,  o por producto convenido.

Entiendo, que lo mediocre es más fácil de manipular, de ser comprado  y ser manejado. 

Bajo éste paraguas inmenso globalizado, creo,  se está excluyendo. expulsando, quitando del medio de la pantalla, del escaparate  a "lo distinto" a lo "diferente" , o,  a lo qué es verdaderamente talentoso, custodiado por una especie de colonialismo dominante  y cultural instaurado desde hace mucho tiempo.                                     También, en lo Público, eso denominado "lo que es de todos.", se ha convertido paulatinamente "en mi privado".... Estas instituciones y áreas culturales públicas practican un doble rasero, una dualidad acomodada, propiamente a sus intereses personales o partidistas,  facilitando ciertas tendencias, programaciones o actuaciones concretas e impidiendo o anulando otras que simplemente no les interesen u omitan por que si. 

Creo que lo mediocre, lo dócil  y lo adoctrinado para el negocio, la venta directa y a la facturación se ha consolidado en estos tiempos tan " felices  y digitales".  Muy al contrario, en el amplificar y promover el talento auténtico,  el esfuerzo y la esencia creativa. Por ejemplo, en el campo de la llamada "industria musical digital", la canción comercial y sus "convenidos productos" se han apoderado de todo el mercado y de la Red, instalados en una especie de sencillismo abrumador, facilón, para mi, un producto de oídos vacíos, que la masa lo digiere rápidamente y sin parangón. 

                                                                                                                                                                                     La poca falta de ideas, de un verdadero talento y originalidad _ creativa y musical_ se camufla, se compra y se esparce por medio de una amplia imposición y publicidad televisiva, convirtiendo, esos productos, en un algo exitoso, listo para su masificación generalizada.

Parece que nos tratan o  manejan a modo de mercancía... cómo meros usuarios, tras ese control invisible, entre búsquedas programadas, datos  y algoritmos, cómo si se tratase de un estudio de mercado.

 

 Por mi parte, solo puedo exponer y compartir mi enfoque sobre ello. Desde luego, no pienso ni puedo competir_ cómo creador / productor_ ante tal sensación de dominio en la sombra, de lo amañado y manejado que anda la cosa. Eso si, no me impedirá el poner todo talento y alma creativa en mis obras. Corren malos tiempos para artistas de raza, valientes  y creadores genuinos, comprometidos con su labor y obra. En mi caso, no creo, no compongo, ni produzco mi música para " tener clientes ", o por el facturar..., o el ser vendible.... eso es otra cosa. A veces pienso que lo sincero, lo honesto, lo auténtico no vende tanto .... no asciende...  no entra en este negocio del dinero. Tengo claro qué el talento, lo original, no se puede comprar tan fácilmente, y qué las ideas son lo que valen.. éstas, al final, mueven el mundo...., aunque muchas veces... abunde lo mediocre.                                                                                                             Entiendo que ser creador, tener ese don es todo un privilegio, y a su vez , conlleva intrínsecamente una gran responsabilidad... Es una dura lucha constante en el interior de cada creador.... qué cada cual... habrá de enfrentar....y decidir a dónde alistarse.

 

Antonio J. Martín.  Composer. Sound designer.  


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