El proceso creativo musical. Siglo XXI.

         El PROCESO CREATIVO MUSICAL      Siglo XXI. 

                    < Apreciaciones personales >.

                      

No es fácil, entender de golpe, comunicar de manera exacta todo esto y mucho menos, especular sobre este decisivo aspecto creativo y de composición.  Además, a mi entender, creo qué no existe, no tiene porqué existir, un “proceso creativo ” el cuál sea el único, ni específico, ni tampoco el titulado.

En mi opinión, no se trata de competir; ni de quién fue, es, o cuál sería el mejor proceso creativo a la hora de elaborar y componer tú música. 

Más bien debe ser, el saber profundizar, ahondar en tú manantial interior y lograr configurar tú propio proceso, siendo éste, el mas representativo de tú persona, siendo éste eficaz, honesto en su expresión, en contenidos, y formado en total libertad creativa y amplitud mental.

Según sus definiciones académicas, se denomina “proceso” a un conjunto de fases sucesivas dentro de un fenómeno o hecho complejo. Es también, un procesamiento o conjunto de operaciones a que se somete una cosa para elaborarla o transformarla.

Como deduzco claramente en éstos enunciados, a mi entender, el proceso en la composición musical es una transición completa, de creatividad y de variadas combinaciones específicas realizada por cada compositor.

 

Éste, está sustentado por diversas acciones y fases concretas, que abarcan distintos tramos o etapas; que van desde el mismo inicio creativo, originado, inspirado  por esa “chispa mágica” inicial que da pié o empuje a la propia acción de componer, pasando por su posterior evolución, desarrollos compositivos y transformaciones artísticas, hasta concluir con su acabado y resultado final de la obra. 

A lo largo de todo “éste proceso creativo” las diversas fases, pueden ser mas o menos complejas, más o menos técnicas; repletas de acciones fundamentales de elaboración, de búsqueda, de diseños sonoros, de selecciones de sonidos, de elegir la temática, los protagonistas, de ajustes y desajustes, de equilibrios y mezclas; hasta llegar a configurar y representar esa fascinante transformación artística / creativa, convertida finalmente, en gozo y plenitud sonora, al escuchar por primera vez, la obra acabada. 

Cuando eres consciente, de toda esa transición, lo percibes, y tienes las pruebas evidentes impresas, grabadas en tus obras, todas esas acciones, todo ese proceso, se convierte en algo real, tangible y demostrable  al ser escuchado. 

Cómo apunte importante, añadir, que, también el proceso, es disfrutar del recorrido completo, de todos y cada uno de los acontecimientos que lo van a ir ensamblando, transformando, y lo más importante, subrayar; TÚ eres parte necesaria e imprescindible para su desarrollo. 

Sin nosotros, no habría obra alguna.

 

Cada proceso, será diverso, cambiante y diferente para cada compositor, según sean sus maneras, métodos, conceptos, estilo, escuela, aprendizaje, técnica e intención general que se tenga para con sus obras. 

Cada desarrollo, su comprensión, implicación y resultados que se logren a lo largo del mismo serán diferentes, y/o permutables para cada cual, dependiendo para qué estilos de música o de canción estemos componiendo, según nuestro entorno, lazos culturales, intención, tecnología / herramientas utilizadas, etc;  y desde luego, por la amplitud de la mente musical que tengamos. 

Me parece sumamente importante resaltar que el “estilo”, tú estilo de composición, a la hora de hacer, para bien o para mal, indiscutiblemente surge o debe surgir de uno mismo. Es personal e intransferible, a no ser que seas un copiador o un imitador o simplemente un oportunista, buscando “el éxito” cómo mero cálculo de negocio.

Según experiencia, conceptos y acciones cómo compositor, “mi proceso” es un recorrido fascinante, muy creativo, emocionante, enriquecedor, en el que todo, paso a paso, día tras día, se va vislumbrando, dando forma a algo que antes no existía, la obra musical.

En definitiva, el proceso, es eso, dar vida, generar, proyectar, poner en plano y convertirlo en realidad. 

 

A mi entender, es importantísimo resaltar qué la “capacidad de creación” está generada, es proporcionada en gran medida, por nuestro  “misterioso manantial interior”, donde se encuentra nuestra propia inspiración y acciones creativa. Por lo tanto, es único en cada persona. 

 

Durante todo ese conjunto de operaciones que vamos a ir desarrollando, serán los detalles, nuestro oído, manejos artísticos, la brillantez, la emoción y la minuciosidad puesta en nuestro trabajo lo que marque importantes diferencias. 

 

Por otra parte, deduzco y comparto qué no debemos dejar todo éste “proceso musical” meramente a un dominio de la técnica, o al aprendizaje general del estudio académico, o, a una constante y aburrida repetición de ejercicios musicales.

 

Componer es otra cosa. Es algo mágico, personal, íntimo, único, inexplicable. 

Seguramente, puedas llegar a ser un profesional musical, un músico académico, a tocar e interpretar música de otros…, y por otro lado, ser incapaz o poco creativo, sobre todo, a la hora de componer algo propio, tú música.

Por supuesto, es bueno tener conocimientos, tener nociones, mas o menos generales, de teoría, conceptos de lenguaje musical, pues, son elementos válidos, mejorables, que también aportan, pero, bajo mi humilde opinión, también se precisa, es imprescindible, del potencial creativo, de ese “talento personal ”, muchas veces inherente; expresado a través de una completa conexión mental / emocional / muscular.

En mi opinión, la CREACIÓN MUSICAL es producida por una interacción total; equilibrada entre los conocimientos, las aptitudes, emociones y nuestra mente, sincronizadas y funcionando al unísono.

Además, apoyado y combinado perfectamente por el factor tecnológico y herramientas para nuestro fin creativo. 

_ Instrumentos musicales, electrónicos, ordenador, programas informáticos, efectos de sonido, monitores, micros, técnicas de estudio de grabación, apps, etc, etc…….

 

Todo, absolutamente todos, tienen que estar bien conexionados. Debemos conocer, dominar bien sus manejos, experimentar posibilidades y funciones, en una perfecta armonía y combinación sincronizada. 

A continuación comparto mi esquema representativo fundamental : 

 

                  

                         MÚSICA  =  Combinación factores múltiples sincronizados.

                                           Cerebro / mente musical / creatividad.

 

                                                   Compositor / Compositora. 

                                    + Oído artístico  + emociones + articulaciones.

                                                   +  Factores humanos.

                  Talento / disciplina / intención / pasión / constancia / honestidad,  etc. 

                                                   + Aspectos Técnicos. 

                      + conocimientos + aprendizaje + estilo + dedicación + trabajo, etc

                                                 + Tecnología / herramientas.

                          Instrumentos + Software + Apps + efectos + manejo artístico.

 

                                                  Resultado =  Obra musical .

                                   La  Coherencia neuronal del compositor / ora 

 

                                                                Antonio J. Martín.

                                                         Composer. Sound Artist.

 

 


Write a comment

Comments: 0